Joaquín Villarino.en baja .v2“Entendemos que la capacitación es una palanca para mejorar los estándares laborales de las empresas, impactando en productividad”.

En entrevista con Joaquín Villarino, el Presidente Ejecutivo del Consejo Minero abordó la relevancia de la calidad formativa.

¿Cómo evaluaría la calidad de la formación continua en nuestro país?

La oferta de formación continua en nuestro país presenta una gran dispersión de calidad entre quienes la imparten. Así como hay buenos actores (OTECs), también hay algunos poco maduros cuya oferta no satisface las necesidades de la minería. No existe un estándar de trabajo ni de contenidos, por lo que cada oferente hace lo que estima mejor. Adicionalmente, la infraestructura y el equipamiento son un factor clave para la formación y no siempre está disponible. En Chile todo OTEC debe cumplir con la norma 2728 para trabajar con SENCE, pero esa norma no asegura más que un mínimo.

Por ello el Consejo de Competencias Mineras (CCM) congrega a los actores de la gran minería y junto a la asesoría experta de Fundación Chile han desarrollado un sistema que otorga señalética al mercado respecto a la calidad de programas formativos específicos. Es así como hemos introducido la entrega de un sello de calidad formativa que representa un elemento distintivo de los mejores oferentes de capacitación en el área de la minería.

La gran minería es el sector que más invierte en capacitación en el país en temas como seguridad, nuevas tecnologías y desarrollo de competencias que permiten impactar en productiviadad laboral. A pesar de ello, siendo muchos los oferentes, no todos ofrecen calidad.

¿Qué desafío tiene la formación del capital humano en el sector de la Minería en nuestro país?

El primer desafío que nos hemos planteado a través del Consejo de Competencias Mineras es reconocer a los actores destacados, que trabajan en base a los estándares sectoriales definido a través del Marco de Cualificaciones para la Minería. Adicionalmente, junto con los principales OTEC mineras trabajamos para generar un Marco de Buenas Prácticas Formativas (MBPF) que permite evaluar calidad, (en contenido y diseño, ejecución, infraestructura y resultados en los estudiantes) medida en términos del alineamiento de las competencias de los egresados con las necesidades de la minería. El cumplimiento de este MBPF es reconocido con la entrega de un sello de calidad CCM.

Pero queda mucho por hacer en esta materia. Las empresas empezarán a requerir los sellos en sus licitaciones, y a difundir y estimular que otros OTEC busquen y valoren obtener el sello de calidad dado por la industria. Asimismo, deberíamos transitar de la evaluación de aprendizajes, a una evaluación por competencias. Sólo así podemos entender que la capacitación es una herramienta para mejorar la productividad del sector.

¿Qué importancia le atribuye al aseguramiento de la calidad en los programas de formación para su sector?

Este tema es de gran relevancia y por ello hemos creado una línea de trabajo del CCM. El Marco de Cualificaciones Mineras contiene un descriptor de cada programa, especificando lineamientos del desarrollo de competencias y aprendizajes. Las empresas mineras y proveedores están comenzando a requerirlos en sus bases de licitaciones, estimulando a oferentes a aumentar la calidad en la formación para el trabajo. Esto no sólo impacta la calidad, sino que también otorga información a los formadores respecto a los requisitos de la minería, permitiéndoles desarrollar mejores programas y la oportunidad de generar soluciones para áreas que no contaban con la oferta formativa. A partir de este marco, la gran minería construyó un sistema de medición de calidad formativa conducente a un sello de calidad, el cual permite a sus potenciales alumnos y clientes contar con más información respecto a la pertinencia y calidad para escoger.

Nos queda un arduo camino por recorrer en el aseguramiento de calidad formativa. La industria debe aportar información que retroalimente a las instituciones formativas respecto a la evaluación en el trabajo de sus egresados. Desde el Consejo Minero y el CCM entendemos que la capacitación es una palanca para mejorar los estándares laborales de las empresas, impactando en productividad y en los resultados del negocio así como en la empleabilidad de los trabajadores.